Volver de vacaciones significa recuperar horarios, revisar correos, ponerse al día con las tareas pendientes y volver a conectar con todos los procesos habituales de la empresa.
También significa recuperar contraseñas que quizá ya no recordamos, abrir decenas de correos acumulados y atender rápidamente las solicitudes que se han producido durante nuestra ausencia.
Y precisamente por eso, la vuelta de vacaciones es un buen momento para prestar especial atención a la ciberseguridad de la empresa.
Después de varios días desconectados, es fácil actuar con prisas y bajar la guardia. Un correo aparentemente normal, un enlace o un archivo adjunto pueden pasar desapercibidos entre cientos de mensajes.
Por eso, antes de darle al botón de "marcar todo como leído", conviene hacer una pequeña revisión.
1. No intentes recuperar todas tus contraseñas a la carrera
¿Quién no ha vuelto de vacaciones y ha pensado: "¿Cuál era mi contraseña?"
El problema no es olvidar una contraseña. El problema aparece cuando, por intentar acceder rápidamente, utilizamos contraseñas antiguas, repetimos la misma contraseña en diferentes servicios o las dejamos anotadas en lugares poco seguros.
Para mejorar la seguridad de las cuentas corporativas es recomendable:
-
Utilizar contraseñas robustas y diferentes para cada servicio.
-
Evitar reutilizar las mismas credenciales.
-
Utilizar un gestor de contraseñas seguro.
-
Activar la autenticación multifactor siempre que esté disponible.
-
No compartir contraseñas por correo electrónico o aplicaciones de mensajería.
La vuelta de vacaciones puede ser un buen momento para revisar las credenciales y comprobar que siguen cumpliendo unos estándares adecuados de seguridad.
2. Cuidado con los correos acumulados
La bandeja de entrada puede convertirse en una auténtica montaña de mensajes después de unos días fuera.
Facturas, newsletters, avisos, comunicaciones internas, solicitudes de clientes, proveedores y mensajes que requieren una respuesta.
Ante tal cantidad de información, es fácil abrir un correo rápidamente sin comprobar su procedencia.
Sin embargo, el correo electrónico continúa siendo uno de los canales más utilizados para intentar conseguir información o credenciales mediante técnicas de phishing.
Antes de abrir un enlace o descargar un archivo, comprueba:
-
Quién es realmente el remitente.
-
Si esperabas recibir ese mensaje.
-
Qué dirección aparece detrás del enlace.
-
Si el contenido utiliza un tono excesivamente urgente o amenazante.
-
Si solicita contraseñas, datos bancarios u otra información confidencial.
No todos los correos urgentes son fraudulentos, pero la urgencia nunca debería impedirnos comprobar su autenticidad.
3. Mucho cuidado con los mensajes que se han generado durante tu ausencia
Durante las vacaciones pueden producirse cambios en proveedores, cuentas bancarias, personas de contacto, herramientas o procesos internos.
Esto puede ser aprovechado mediante ataques de ingeniería social.
Por ejemplo, un supuesto proveedor puede solicitar que una factura se pague en una nueva cuenta bancaria. O alguien puede hacerse pasar por un responsable de la empresa y pedir información urgente.
Cuando una solicitud implique dinero, credenciales o información sensible, lo recomendable es verificarla utilizando un canal diferente al utilizado para recibir la petición.
Una llamada telefónica o una confirmación directa puede evitar un error costoso.
4. Revisa los dispositivos antes de volver a utilizarlos con normalidad
Portátiles, teléfonos y otros dispositivos corporativos pueden haber estado apagados o sin utilizar durante días.
Antes de retomar el trabajo, es recomendable comprobar que:
-
El sistema operativo está actualizado.
-
Las aplicaciones utilizadas habitualmente están actualizadas.
-
El antivirus y las herramientas de protección funcionan correctamente.
-
No existen avisos de seguridad pendientes.
-
Los dispositivos que hayan viajado fuera de la empresa no presentan comportamientos extraños.
Las actualizaciones de seguridad son importantes porque pueden corregir vulnerabilidades que podrían ser aprovechadas por los ciberdelincuentes.
5. No conectes dispositivos personales sin comprobar la seguridad
La vuelta a la oficina también puede implicar conectar de nuevo diferentes dispositivos a la red corporativa.
Un portátil personal, un disco externo, un USB o incluso un dispositivo utilizado durante las vacaciones puede introducir riesgos si no se ha comprobado previamente.
Por eso, es importante establecer políticas claras sobre qué dispositivos pueden conectarse a los sistemas de la empresa y bajo qué condiciones.
6. Revisa los accesos de los empleados
La vuelta de vacaciones también puede ser un buen momento para revisar quién tiene acceso a qué información.
En una empresa, las necesidades de acceso pueden cambiar con el tiempo. Personas que han cambiado de puesto, antiguos empleados, colaboradores externos o proveedores pueden conservar permisos que ya no necesitan.
Aplicar el principio de mínimo privilegio, es decir, proporcionar a cada usuario únicamente los accesos que necesita para realizar su trabajo, ayuda a reducir la exposición de la empresa.
No se trata solo de proteger las contraseñas. También hay que controlar qué puede hacer cada cuenta una vez que consigue acceder al sistema.
7. Y, sobre todo, no vuelvas de vacaciones con el piloto automático activado
Quizá este sea el punto más importante.
Después de varios días desconectados, necesitamos volver a coger ritmo. Pero la prisa por recuperar el trabajo pendiente puede hacer que pasemos por alto señales que normalmente detectaríamos.
Un clic rápido.
Una contraseña reutilizada.
Un archivo abierto sin comprobar.
Una transferencia realizada sin confirmar.
Una solicitud de información atendida sin verificar.
La ciberseguridad también consiste en saber parar unos segundos antes de actuar.
En MICROMOUSE podemos ayudarte a mejorar la seguridad digital de tu organización, reducir riesgos y establecer buenas prácticas adaptadas a las necesidades de tu empresa.
No dejes que el primer problema de la vuelta de vacaciones sea un incidente de ciberseguridad.



